“mi estúpida e insignificante vida”

“cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo (…) mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella… y entonces fluye a través de mi como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida…”


 
esta escena siempre me conmueve por su gran belleza y amor.
 
Me recuerda que la belleza no está en el objeto, sino en los ojos de quien mira….

Feliz semana
Lucas Burgueño